Imaginate esto: Oliver (Ashton Kutcher) es recién graduado, y conoce a Emily (Amanda Peet), una chica rebelde un poco “punk”, en un avión que va desde Los Ángeles hasta Nueva York. Desde ahí, se van a ir reencontrando cada unos cuantos años. Van a ir cambiando de trabajos (incluso creando negocios de pañales, porque nacen muchos bebés al año), teniendo nuevos amores, adquiriendo nuevos estilos, nuevos amigos, nuevas heridas e incluso gustos. Pero encontrarse, se van a encontrar.

Oliver (Ashton Kutcher) y Emily (Amanda Peet) cuando recién se conocen

Lanzada en el año 2005, Muy parecido al amor (título original: A Lot like Love) fue hecha por 30 millones de dólares, recaudando 42 en la taquilla. Esto no es muy bueno, más bien es considerado malo, teniendo también en cuenta que la recepción por parte de la crítica no fue favorable. Como regla general en la industria cinematográfica, para que una película sea considerada “exitosa” en la taquilla, necesita recaudar 2.5 veces su presupuesto. Entonces, sabiendo ahora que no fue ni exitosa en la taquilla ni con la crítica, me siento con el derecho de guardar esta película como mi pequeño secreto y de sorprenderme cada vez que alguien la ha visto.

La película, para mí, funciona más que nada por la química entre los actores. La trama en sí no es muy original, pues ya se había hecho antes. Lo que hizo que me guste fue la hermosa historia de amor entre Oliver y Emily, y la innegable química entre Kutcher y Peet. Cada vez que se reencuentran, ver la sorpresa y el amor en la cara de Emily es oro. O ver cuando renuncian a las cosas que les impiden estar con el otro. Sin entrar en spoilers, los dos, incluso desde que se ven en el aeropuerto y lo único que conocen del otro es el físico, están destinados a estar juntos. Si has leído mis otras reseñas, sabrás que nunca me he puesto así por ninguna otra película, pero como dice Emily: “Si no estás dispuesto a sonar estúpido, no mereces estar enamorado”.

La evolución de los personajes luego del primer salto temporal es hermosa de ver, no chocante, como podría haber llegado a ser si lo ejecutaban mal. El cambio de dinámica se podría haber sentido extraño, pero no fue así. En cambio, fue genial ver cómo los personajes mantienen los mismos chistes internos, aunque a la vez recién se están conociendo. Ver cómo Emily pasa de ser una chica rebelde que está en una banda, a tratar de ser actriz y tener un look mucho más “normal”, se siente natural, y eso es porque se ejecutó bien.

Las reseñas en su momento no supieron apreciar esta adorable comedia romántica que solo se pone mejor mientras avanza. Estuve hinchando por esta pareja durante toda la película, sufriendo todos los momentos en los que no les resultaban las cosas, incluso cuando sabía que, por la naturaleza de la cinta, iban a terminar juntos al final. Esto puede significar dos cosas, o que está bien hecha, o que sencillamente está hecha para mí. Yo elijo creer que son las dos.

Muy parecido al amor incluye a una Kathryn Hahn que, siendo una de las actrices más graciosas (nunca nadie me hizo reír tanto como ella en Somos los Miller), sus talentos fueron desperdiciados. No digo que esté mal que interprete a un personaje más normal, sino que, teniendo en cuenta lo graciosa que es, se podría haber hecho mucho más. Sin saber mucho del tema, también me parece muy positiva y bien lograda la representación del hermano de Oliver, que es sordo.

Otro aspecto que hace a esta película muy increíble es la banda sonora. Ahora mismo estoy escuchando “Brighter Than Sunshine”, reviviendo la película y lo que me hizo sentir. Otro temazo que, cuando lo escuché durante la película, me resistí a buscar el nombre, es “Breathe (2 AM)”. Las canciones acompañan la cinta de manera perfecta.

La historia de amor entre Oliver y Emily, aunque se hizo muchas veces antes de forma más exitosa, es la que más me hace sentir. Me obliga a sentir.

Las comedias románticas de los 2000 no son todas iguales. Tenemos las que son más graciosas, como lo vemos en mi reseña de Licencia para casarse, o las que son más románticas, como esta. ¿Mi tipo de comedia romántica preferida? Vamos a ver… Las que más amo son algunas como Si te casas… te mato, una película súper disparatada. Pero también adoro Alguien tiene que ceder, que es más romántica que graciosa.

Es súper interesante charlar sobre lo que nos atrae de las comedias románticas, porque la mayoría de las veces no es ni la comedia ni el romance, sino la historia de los personajes, la química entre los actores, o la banda sonora. Al final, una buena comedia romántica es aquella que nos obliga a sentir, incluso cuando estamos cerrados a que nos guste una película de este tipo. La buena comedia romántica traspasa la pantalla con una banda sonora que nos interpela y unos actores que nos recuerdan por qué amar vale la pena.

Al final, una buena comedia romántica es aquella a la que no le podemos decir que no.

Yo no le puedo decir que no a Muy parecido al amor, y no pude desde el primer momento en el aeropuerto, donde Emily dijo “Ya lo arruinaste”, y tampoco pude al final, cuando Oliver dijo: “No… Lo arruinarías”, con Emily llorando a su lado y “Brighter Than Sunshine” sonando de fondo, para hacer un momento perfecto todavía más perfecto.

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