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Contexto de Mi novia Polly

Mi novia Polly (“Along Came Polly” en inglés) es una película estadounidense dirigida por John Hamburg, lanzada en 2004. Le fue muy bien en la taquilla, pues con un presupuesto de 42 millones de dólares, logró recaudar 178 millones. Las reseñas fueron mayormente malas; pero, me atrevo a decir, los críticos no entendieron el encanto de una comedia romántica protagonizada por Jennifer Aniston.

Trama con spoilers

Reuben (Ben Stiller) es un hombre tradicional, “hecho y derecho”. También es un analista de riesgos que, por la naturaleza de su trabajo, es un poco neurótico. Se va a casar con una agente de bienes raíces llamada Lisa, por lo que no se podría encontrar ni mejor ni más en su zona de confort. Por unos cuantos momentos, su vida es perfecta.

Los recién casados se van de luna de miel a una isla, y él le revela que compró una casa para los dos, lo cual es algo muy propio de él.

Mientras están en la playa, se les acerca un hombre desnudo, quien les ofrece ir a bucear. Reuben rechaza la oferta pero le dice a su esposa que lo haga igualmente… ¿En qué mundo? ¡Nadie puede ser tan inocente! Al final, su esposa y el hombre desnudo hacen mucho más que bucear, por lo cual él vuelve a la ciudad, a la casa que compró para los dos, pero está completamente solo.

Nuestro protagonista vuelve a trabajar en la oficina, donde todos lo miran con pena, ya que, aparentemente, se enteraron de que la mujer con quien se casó le fue infiel en su luna de miel. Le dejan libros de autoayuda y frases motivacionales en su escritorio. Quien esparció la noticia fue la propia madre del hombre, a quien después conoceremos.

Su jefe le cuenta sobre Leland Van Lew, “un director ejecutivo aventurero que quiere que la empresa de Reuben lo asegure para poder mantener el control de su empresa”, según Wikipedia.

Esta cinta nos introduce a otro personaje, Sandy, el amigo de Reuben que es actor. Se trata de un personaje sumamente egocéntrico y molesto. Tuvo una película popular hace un montón de años, así que decide contratar a unos hombres para que lo graben, en un intento de poder hacer su propio documental (que él mismo confiesa que nadie le pidió). También participa en una obra de teatro comunitario. Sandy invita a Reuben a una fiesta que es en realidad una exposición de arte, y allí se reencuentra con la que fue su compañera de clases, Polly (Jennifer Aniston). Nos cuentan que rompió con su novio recientemente, lo cual pensé que iba a ser usado de manera significativa en la película, pero no fue ese el caso.

Vale aclarar que desde la exposición de arte, no hay solo menciones de caca sino también una escena muy famosa en la que sucede algo muy asqueroso relacionado, justamente, a la caca. Vale la pena comentar esto porque me parece muy característico del humor de los 2000.

El día después de la exposición, Reuben quiere llamar a Polly, pero Sandy dice que no es una buena chica para él. Es muy interesante el contraste en las personalidades de los intereses románticos y de cómo la cinta juega con eso. Pero acá, lo que Sandy menciona es el tatuaje exótico en la espalda de Polly, lo que ya nos adelanta que no es el tipo de chica con el que Reuben está acostumbrado a salir. Al final, opta por llamarla, pero se acobarda y corta el teléfono.

Nuestro protagonista va hasta la casa de Polly y finge que se topa con ella muy casualmente (qué miedo). La invita a cenar pero ella pone una excusa y luego dice que sí, lo que inmediatamente me hizo pensar en que acababa de salir de una relación, pero, al final, esto terminó hablando más del miedo al compromiso de Polly que de esa supuesta relación que nunca se volvió a mencionar.

Reuben es presentado como un hombre “de los de antes” y muy tradicional, mientras que, para contrastar y jugar con el concepto de “los opuestos se atraen”, Polly es un espíritu libre que ha estado en un montón de países, tiene un tatuaje exótico y de mascota tiene a un hurón.

Polly y Reuben

Nuestro protagonista inunda el baño de Polly luego de su primera cita. Y, sí, esta es la escena relacionada a la caca. Cabe mencionar que grité “¡No!” a mi pantalla varias veces, como cuando Reuben inunda el baño o cuando Leland se tira en paracaídas de un edificio.

Nuestra protagonista va a cenar con Reuben y sus padres, y ahí se entera sobre Lisa. Es un momento muy incómodo, cabe mencionar.

Polly invita al analista de riesgos a bailar a un lugar clandestino de salsa. Ahí, la mujer baila con otro hombre llamado Javier y Reuben se ve celoso. Aunque, aparentemente, no les generó mucho problema, ya que terminan pasando la noche juntos luego de que él se sincera con ella.

Como ya dije antes, Reuben y Polly son completos opuestos, pero se atraen por lo que son capaces de brindarle al otro. Incluso Polly, en una escena en la que charla con su amiga, le dice que se siente atraída a él porque es “gentil”.

Reuben comienza a practicar salsa con Javier, que se entera que es gay, por lo cual ya no se siente amenazado. Al final, luego de practicar un montón, nuestro protagonista la lleva a bailar salsa y la noche es un éxito. Pero Lisa lo está esperando al llegar a casa. Y, debo decir, es muy difícil empatizar con Lisa, quien trata de volver con su marido.

Aunque las cosas se complican con Reuben, Polly termina accediendo a ir en un viaje en bote con él y Leland. Ahí, nuestro protagonista le pregunta a la máquina que usa para trabajar, ¿quién tiene menos riesgos, Lisa o Polly? Le termina saliendo la segunda. Ella descubre esto y comienzan a discutir, pues ella no puede ser la chica que él espera. Tampoco se va a mudar con él a los suburbios. Reuben, mientras tanto, le dice a ella que tiene miedo a comprometerse.

Al llegar a casa, aunque él intente contactarla, dejan de hablar.

Cuando el hombre va a ver la obra de teatro de Sandy, se encuentra a Javier, ya que su novio participa. Ahí, el analista de riesgos le pregunta si sabe algo de Polly, a lo que Javier responde que se va de la ciudad en dos horas. Es una comedia romántica, así que Reuben decide ir a buscar a Polly, y para probarle que ya no le importan los riesgos, come nueces del suelo y se dan un beso.

La película termina en la misma isla donde empezó, pero esta vez con Reuben y Polly. El hombre desnudo aparece y, como en el principio, los invita a bucear, pero nuestro protagonista dice que ya tiene con quien bucear, y la cámara enfoca a Leland. Reuben le agradece al hombre desnudo, lo que entendemos como un: “Si mi esposa no me hubiera engañado contigo, nunca hubiese conocido a la mujer que tengo ahora a mi lado”.

Al final, Reuben es el que aparece desnudo.

Veredicto de Mi novia Polly

Mi novia Polly es una comedia romántica dosmilera (o sea que tiene los chistes asquerosos y los actores buenísimos), pero también tiene mucho corazón. Luego de haber reseñado Licencia para casarse, es evidente que, aunque las comedias románticas de los dos mil comparten muchos elementos en común, también pueden ser muy diferentes.

Licencia para casarse se trata sobre un reverendo muy insoportable que le hace la vida imposible a una pareja. Es una película con tres protagonistas, se podría decir. Y aunque Mi novia Polly es graciosa, se trata sobre los desafíos a los que se enfrentan dos personas al querer estar juntas. Y, si pienso en comedias románticas, se me viene a la cabeza Mi novia Polly, no Licencia para casarse.

Y esto es porque Mi novia Polly tiene la comedia y, justamente, también tiene el romance. Si pienso en Licencia para casarse, no pienso en romance, pienso en Robin Williams como Reverendo Frank.

Tener este punto de comparación, siendo que Licencia para casarse no es una “mala película”, me sirve para entender que Mi novia Polly sí es una buena película. Además, la disfruté, naturalmente.

Si hablamos de comedias románticas dosmileras, esta es muy recomendable.

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