Imaginate esto: Diane Keaton y su hija (que está a punto de conocer al hombre con el que se casará) encuentran a un perro herido al lado de la carretera. Lo rescatan. Al marido de Diane Keaton no le importa mucho el perro. Un año después, viajan a un lugar montañoso para la boda de su hija con el veterinario que atendió al animal que rescataron. Ahí pierden a la mascota y pasan la película buscándola.
¿Qué es lo que más te llama sobre todo esto?
Diane Keaton, ¿verdad?
“Hollywood no hace películas de gente de 60 años ni de matrimonios de 30 años ni de amar a una mascota con mucha intensidad”, dice Lawrence Kasdan, quien dirigió Darling Companion. Esta película, lanzada en 2012, fue escrita por Kasdan y su esposa, Meg. La difunta Diane Keaton es quien se roba cada escena, aunque, obviamente, la trama gira en torno a Freeway, un perro que Keaton y su hija encuentran al lado de la carretera.
Cuando digo que la trama está basada en algo que les sucedió a los Kasdan, no me refiero a encontrar a un perro al costado de la carretera (ya que, según cuenta Meg, lo rescataron de un refugio), sino a perder al perro en las montañas; en el caso de los creadores de la película, durante 3 semanas. “Armamos una gran búsqueda, y de allí surgió la historia”.
Darling Companion (en español: ¡Por fin solos!) fue un fracaso tanto para la crítica como para el público. Según Wikipedia, tuvo un presupuesto de 12 millones, pero solo logró recaudar 1.157.257 dólares (internacionalmente). Fue tal el fracaso que nunca en mi vida había escuchado nombrar esta película (ni en mi época de Letterboxd). A ver, el concepto es bueno: una esposa que está sanamente obsesionada con un perro, mientras que a su marido no le va ni le viene. ¡Un día el perro se pierde en las montañas! Y, obviamente, está Diane Keaton, quien hace cualquier película mejor. También tiene otros actores muy reconocidos, como Mark Duplass (fenomenalmente horrendo en Creep), Dianne Wiest (una no tan inocente anciana en I Care a Lot), y Elisabeth Moss (está en millones de cosas, pero nunca me voy a olvidar de su breve aparición junto a Sarah Jessica Parker y Hugh Grant en Did You Hear About the Morgans?).
He de admitir que cuando una película tiene caras conocidas, se me hace dificilísimo no disfrutarla. Aunque intente pensar en la extraña secuencia animada en el medio de la película (la cual se siente completamente fuera de lugar, y que me hizo preguntarme si realmente era parte de la comedia dramática que había estado viendo, o se trataba de un error), no puedo sacarme el buen gusto de la boca. Por más de que hubieron dos o tres hombres canosos de mediana edad que se veían igual y que confundí durante toda la duración del largometraje, no puede no gustarme. ¡Se trata de un patrón! Peco de disfrutar plenamente aquellas comedias dramáticas que no llegan a ser ni muy graciosas ni muy emocionales.
¡Pero si acabo de definir a la palabra “mediocre”!
Creo que acabamos de llegar al problema principal de Darling Companion. A lo mejor, si hubiese sido un poquito más graciosa, o si hubiésemos llegado a conocer un poco más al perro, así cuando lo encuentran se nos cae una lagrimita… Pero no.
Luego de haber leído unas cuantas críticas que salieron en su momento, me doy cuenta que esta película no está olvidada solo porque es “mala”, sino porque no tiene nada para decir. No tiene importancia. Meg y Lawrence Kasdan parecen haber hecho esta película para el adorable perro que rescataron más que para el mundo, y hay algo en esto que me fascina. Ver esta película se siente como descubrir un cofre en medio de un edificio abandonado. Como entrar en una máquina del tiempo y ser transportada al principio de la década anterior.
Como bien dijo Marjorie Baumgarten para Austin Chronicle, esta película sí se trata sobre los lujosos problemas de gente blanca y rica. Pero no me cayeron mal. Quería abrazar al personaje de Diane Keaton y decirle que estaba bien amar tanto a un perro. Y, diciendo esto, también me doy cuenta de que Diane Keaton fue la única con la que conecté. Pues, como dije anteriormente, gran parte del elenco está compuesto por hombres canosos de mediana edad a quienes no supe distinguir por más que tratase.
Disfruté Darling Companion. Sí, es mediocre. Sí, divaga un montón. Pero me gustó. Me pregunto si realmente me gustó la película o solo me gustan mucho estos actores. Creo que las dos. Para mí no fue aburrida, aunque puedo confirmar con seguridad que para las personas que la vieron conmigo sí lo fue; una de ellas durmió durante toda la duración. Aunque a mí me gustó. Sí, seguramente fue por el increíble elenco, que hizo sentir esta película como un volver a casa luego de haberlos visto a todos en una variedad de proyectos. Pero eso no la desmerita, más bien lo contrario, pues significa que algo hizo bien con la elección de actores.
Algo hizo bien. Aunque no se destaque por su emocionalidad ni su humor, puedo decir con seguridad que amé ver esta película. ¿Los críticos la destrozaron? ¿Luego tanto el público como los críticos que la destrozaron se olvidaron de la pobre? Yo la disfruté.
Me quedo con eso.
